—¡AAAhh! —grité levantándome del suelo para atacarlo con en el palo, de un suave movimiento me esquivo provocando que me fuera de bruces de nuevo al suelo.
—Estás utilizando tu fuerza bruta, sé más estratégica y paciente. En una pelea cuerpo a cuerpo yo te ganaría porque nuestros pesos son diferentes —Le miré con enojo y sonrió.
—Y para colmo estás dejando que tu lado salvaje se salga de control —dijo señalando mis ojos que parecían haber cambiado de color. Cerré mis ojos con fuerza, respirando