Ariadne
Al despertarme en nuestra habitación oscura, el miedo se apodera de mí, tenía mucho miedo demasiado ¿y si esos hombres me encontraban? El grito de terror sale del fondo de mi alma y no podía dejar de gritar y hacerme bolita ¿Qué había hecho? ¿Cómo es que se me olvido las consecuencias de mis actos? ¿nunca iba a poder ser libre?
-¡¡Ariadne!! – escucho su voz... su voz que me hacia sentir tanto pero que en estos momentos le tenía miedo, aun podía escuchar la amenaza del hombre de mariano