Ariadne
- ¿Por qué no vienes Aria? – me pregunta la reina, le doy una sonrisa de disculpa a Angelo y me acerco donde están todas las mujeres – No te preocupes – dice y me da una hermosa sonrisa – pon tu mano aquí – toma mi mano y la pone en su barriga, al principio no siento nada, voy a mover mi mano pero ella me detiene – habla con él.
- Bueno – suelto una sonrisa incomoda – no sé qué decirle a un bebé – le digo - ¿Qué le podría decir?
- Mmmmm – piensa – que tal si hablas con él y le cuentas a