Mundo ficciónIniciar sesiónMe pasé el día recorriendo el barrio del que os hablé en el capítulo anterior, era sencillamente precioso, el ambiente, sus gentes, el estilo de las cafeterías y las calles abarrotadas de turismo, los vendedores ambulantes, los pintores a pie de calle vendiendo sus obras, incluso me dejé retratar por uno y le compré dicha pintura, que tenía un toque al estilo Van Gogh, muy bonito.
Al llegar la hora de la comida, Borj







