Delilah se negó a la propuesta de su hermana e intentó convencerla de que ella debía centrarse en escoger universidad de una vez y no pensar en relaciones.
Los hombres solo traían problemas, si lo sabría ella que vivía llorando desde que se había casado. No quería ese sufrimiento para su hermana y menos que jugaran con ella.
Aurora debía terminar sus estudios, hacerse independiente y no acabar en un matrimonio como el suyo.
Tras horas discutiendo, Aurora le prometió que si su plan no salía bien