Cuando Delilah se sintió más calmada y la tristeza dio paso a la frustración y el enfado, fue a buscar a Andrea para que le explicara qué había ocurrido.
La mujer había desaparecido y nunca acudió a sus gritos de auxilio, pero estaba segura de que era ella quien había sacado la ropa y la peluca de la habitación.
La encontró escondida, camuflada detrás de una de las plantas ornamentales.
La muy descarada hablaba por teléfono con mucho secretismo.
—Sí, señora, tal como vio en el video que le m