CAPÍTULO 22. ELLA
Sus ojos…
Había algo en ellos que me provocaba una sensación difícil de describir, podría definirlo como incomodidad, una que no entendía.
Me impedía concentrarme en cualquier otra cosa, como si todo mi campo de alerta se hubiera reducido únicamente a ella y eso no tenía sentido, no cuando había otros lobos, otros líderes.
Había un muchacho junto a ella. No sabía su nombre, pero sus rasgos me resultaban familiares… similares al Delta de la Manada Luna Plateada. Lo había conocido años atrás.
Fam