CAPÍTULO 15. CAPTURADO
No podía dejarme llevar por los nervios.
Decidí tomar la iniciativa, acorté la distancia entre el lobo de León y yo. Levanté mi mano casi por instinto, deteniéndola a medio camino, esperando ver su reacción antes de tocarlo.
Su mirada siguió el movimiento de mi mano, cuando vio que me había detenido, dudando…Él dio un paso hacia mí.
Bajó la cabeza lentamente, dejando su hermoso pelaje negro al alcance de mis dedos, mi respiración se quedó atrapada en mi pecho.
Jamás, ni en mis sueños más locos,