CAPÍTULO 13. LEÓN
Sabía que ella me estaba ocultando algo cada vez que desviaba la mirada o respondía con evasivas, la conocía lo suficiente para notarlo. La había observado durante años. Más de los que ella imaginaba.
Cuando se concentraba, fruncía ligeramente el entrecejo, como hacía en clase cuando algo capturaba toda su atención, pero ahora no había nada frente a ella, ningún libro, ningún profesor. Entonces… ¿qué podía tenerla tan absorta?
Es como si…
Negué levemente con la cabeza.
No. Eso sería imposible.