Luego del almuerzo, y de lo que había pasado con Claire y Xavier, el almuerzo fue bastante tenso. Thomas y su familia seguían la conversación como si nada hubiese pasado, pero Sophia seguía en su estado de catatonia generalizada, incapaz de decir ni hacer nada que no sea mantenerse muda y quieta en su asiento, observando como el resto de los comensales se tiraban comentarios entre ellos. Y mientras tanto las palabras de su amiga se repetían, como un loop infernal en su cabeza: Nunca vas a ser s