Punto de vista de Mateo:
El consultorio de la doctora Nicole Pablo no se parecía en nada a lo que había imaginado.
En lugar del ambiente estéril y clínico que me había figurado, el espacio era cálido e íntimo.
La luz suave de las lámparas de mesa bañaba los sillones de cuero en un resplandor dorado, y las paredes estaban llenas de libros que parecían haber sido leídos de verdad y no colocados solo para aparentar.
Camila había insistido en venir conmigo, y Valeria se había unido también, alegand