—Solo quiero entenderte, llegar a conocerte completamente, y sé que me falta esa parte.
—¿Estás segura de que puedes manejarlo? —Asentí de inmediato. Él dejó un beso en mi hombro y continuó—. Mi madre era una puta. Tenía un amo. Ella era su sumisa y ambos compartían fetiches muy excéntricos. Desde que tengo memoria la vi teniendo sexo con personas.
» Crecí con ello, viendo como era denigrada, golpeada, asfixiada hasta la inconciencia y como ambos gozaban de placer, por muchos años pensé que así