POV DARKO ROMANOV
—¿Qué sabor de helado llevará?
Quedé perplejo ante esa simple pregunta. No sabía un carajo del sabor que deseaba Isa, jamás lo dijo y a la m****a que no la llamaría. Decidí tomar la solución más práctica: llevar todos los malditos sabores de helado que tenían, tres potes de cada uno, lo mismo con los dulces.
Aún no comprendía por qué estaba triste, pero al ver cómo su vida había cambiado y el esposo que ahora tenía, era comprensible que experimentara sentimientos encontrado