Capítulo 67.
Yuna
Dicen que cuando te estás muriendo, ves una luz al final del túnel. Para mí no fue así. Cuando el fuego rodeó el departamento y el humo me llenó los pulmones, lo único que hubo fue una oscuridad densa, fría y un dolor tan insoportable que mi mente simplemente decidió apagarse.
Hubo un momento —no sé si duró segundos o días— en el que estoy segura de que crucé la línea. No sentía mi cuerpo, no había quemaduras, ni miedo, ni cenizas. Era una paz absoluta, un silencio tan profundo que me hiz