~ Elena ~
Me siento ingrávida, como si mi cuerpo ya ni siquiera fuera mío.
Marco me embiste y cada pensamiento se consume, dejando solo la sensación de su tamaño reclamando cada parte de mí.
Se sale casi hasta la punta y luego vuelve a hundirse.
Lento.
Profundo.
Solo el roce enciende cada nervio de mi cuerpo como una mecha.
Esto es real, nada que ver con esas noches silenciosas y mecánicas con Charles que apenas podían considerarse intimidad.
No es solo sexo. Es una rebelión furiosa y hermosa.