~ Rose ~
No lo veo entrar. Solo siento el cambio en el aire, como si la habitación se hubiera vuelto diez grados más caliente en un instante.
Solo he conocido a un hombre capaz de llenar una habitación con su sola existencia.
Demasiado alto para cualquier marco de puerta, con unos hombros tan anchos que bloquean la luz y un aroma que siempre me hacía olvidar mi propio nombre: humo, ámbar y todo lo que se suponía que nunca debía desear.
Estoy retocando el mostrador de pañuelos de seda cerca del