79. Brindis
Perfumerías de escaparate eran lo suficientemente atrayentes. Lujos, vestidos, vendedoras acercándose con joyería. Todo parecía un baile perfectamente sincronizado para hacernos comprar. Ese jueves había ido de camino entre compras y cambio de ropa.
Tras terminar nuestras clases universitarias, nos encontramos para ir de compras antes de que Edward saliera de la escuela. Teníamos como objetivo conseguir un par de vestidos y un traje para Edward, pues Lucía nos invitó a una cena familiar. Ese día