Aria se despertó esa mañana temprano, sintiendo un punzante dolor de cabeza que la sorprendió. Se sentó en la cama, frunciendo el ceño mientras trataba de recordar la noche anterior. ¿Cómo era posible que le doliera tanto la cabeza si apenas había bebido un par de copas en el evento?
Sus pensamientos se deslizaban hacia el reencuentro con Maxwell, y su corazón latía desbocado al recordarlo. Había pasado casi seis años sin verlo, y el momento en que sus miradas se cruzaron en aquel evento fue co