67. LA VISITA DE CARLOS
En la habitación del hotel donde se hospedaba Carlos Limonta, Cindy estaba llena de nervios esperando a que saliera de la ducha. Al verlo salir solo envuelto en una toalla, su corazón dio un vuelco y su ritmo se aceleró. Carlos sonrió complacido al ver el efecto que causaba en ella, pero de inmediato le preguntó muy seriamente.
—¡Vamos, ponme al día de todo! ¡No vine aquí a perder mi tiempo! ¡Adelante, no te quedes ahí como si hubieras visto un fantasma! ¿Cuál es el motivo por el que no pudiste