Narrado por Fátima Hneidi:
No pensé que él fuera a venir justo ahora. Pronunciar un simple "Hola", parece que le hubiera costado.
Zayd está sentado frente a mí, con las manos entrelazadas sobre sus rodillas, la espalda recta, los ojos clavados en los míos. No hay sonrisa. No hay palabras. Solo esa mirada que me desarma, que me hace sentir como si todo lo que he intentado esconder estuviera expuesto, como si él pudiera leerme sin que yo diga nada. ¿Cómo es que un hombre, mortal, es capaz de ha