—Enrique se llevó a Valeria, señor Navaro —explicó Enzo, forzándose a mantener la voz estable—. No sé con certeza a dónde fueron. Enrique no quiso decirme el lugar, solo que necesitaba sacarla de aquí para que se calmara.
Héctor soltó un largo suspiro de alivio, asintiendo con la cabeza mientras pro