Capítulo 306
Con una delicadeza que contrastaba de forma brutal con la violencia con la que la había tomado hacía unos minutos, Enzo la bañó, retirando con suavidad el rastro de sus fluidos y de la adrenalina, mientras le daba suaves besos en la frente, en las mejillas y en los hombros. Después, él se enjabonó r