—No... no quiero eso —susurró ella, entregada—. Perdóname, mi amor. Es que este lugar me vuelve loca.
—Dime dónde están las pruebas, Gimena —insistió Dereck, dándole otro beso corto en la sien—. Dímelo y esta misma noche prepararé todo para sacarte.
Gimena lo observó con una sonrisa divertida y trav