—¿Qué… estás haciendo…? —preguntó Dereck, girándose lentamente hacia Gimena, con la voz rota.
Pero ella…
Solo sonrió.
Y entonces—
La imagen cambió.
Ahora era un pasillo del hospital.
Una enfermera.
De espaldas.
Preparando una jeringa.
El líquido dentro brillaba de forma extraña bajo la luz.
Demasiad