Enzo la miró directo a los ojos.
Y por primera vez… sin fingir.
—De que ya perdiste.
El silencio fue inmediato.
Cortante.
—Beatriz está fuera de peligro —añadió, firme.
El impacto fue instantáneo.
Dereck giró la cabeza hacia él, como si le hubieran devuelto el aire.
—¿Qué…? —su voz salió quebrada—.