El médico asintió levemente.
—La están estabilizando. En unos minutos la llevarán a cuidados intensivos. Solo una persona podrá entrar por ahora.
Todos miraron a Dereck.
No hizo falta decir nada.
Él asintió y avanzó sin perder tiempo.
Cuando la vio…
Se detuvo en seco.
Isabella estaba ahí.
Pálida.
Dé