—¿Por qué? —susurró ella, con la voz quebrada mientras las lágrimas empañaban su visión—. ¿Qué le he hecho yo a este hombre, Dereck? Ni siquiera sé quién es.
Dereck la rodeó con sus brazos, ocultando la foto de su vista y pegando su rostro a su pecho. —No es tu culpa, mi amor. No has hecho nada. Es