Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl mundo de Gimena se detuvo. El sonido del tráfico lejano desapareció, reemplazado por un pitido agudo en sus oídos. El teléfono casi se le resbala de la mano.
—¿Qué...? —susurró, su voz perdiendo toda su fuerza por un segundo—. No... no puede ser. ¡Eso es imposible! Ella es estéril; el impacto del accidente la dejó dañada... ¡Ese fue mi mayor triunfo! ¡Esa fue la razón por la que Beatriz y los ancianos del clan Salazar estaban de mi lado!—Pues el milagro ocurrió —replicó






