Mundo de ficçãoIniciar sessãoDereck dio un paso al frente, y el aire en la sala pareció agotarse. Su mirada estaba fija en Gimena, analizándola como un depredador analiza a su presa.
—Madre, ya te lo advertí en el hospital —dijo Dereck, su voz era un trueno sordo—. Estás en mi casa bajo mi permiso, y ese permiso se acaba de terminar. En cuanto a ti, Gimena... me resulta fascinante tu red de información. Sabías el lugar exacto, la hora exacta y el hospital exacto.Dereck se acercó a Gimena, quien retroce






