Mundo ficciónIniciar sesiónEnzo se mantuvo en un silencio sepulcral junto a Elena. Elena, que aún sostenía el bolso con las fotos difamatorias, sintió que el mundo se detenía.
El médico miró a Dereck a los ojos, suavizando un poco su expresión profesional ante la evidente desesperación del hombre.—Señor Salazar… su esposa no tiene ninguna enfermedad —hizo una pausa breve—. La señora Salazar está embarazada.El silencio que siguió fue absoluto. Para Dereck, el ruido del hospital desapareció.






