Mundo ficciónIniciar sesión—Rodrigo —dijo al teléfono, llamando a su secretario mientras su mirada se endurecía—. Ven a la habitación de Isabella ahora mismo. Tengo algo que debes investigar con absoluta discreción. Y manda un equipo de seguridad de élite a este piso. Nadie debe saber que Isabella está aquí. Borra cualquier registro de ingreso.
Guardó el teléfono y, antes de volver a entrar en la habitación, se detuvo frente a Enzo. Lo miró con una mezcla de gratitud forzada. —Desde aquí,






