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— . . . Punto de vista de Isidora . . . —
El resplandor del teléfono iluminaba la habitación con un tono azulado que me resultaba insoportablemente frío. La escena volvía a mi mente una y otra vez, como una maldición imposible de borrar. Ronan e Isabela, tomados de la mano al salir de la casa de mi padre, con esa ridícula aura de paz que parecía envolverlos. Su sonrisa tranquila, su gesto protector, su mirada fija en ella… Aquello no era una imagen en una pantalla, sino un recuer