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— . . . Punto de vista de Isabela . . . —
El día había sido largo, pero no pesado. Había algo en mi interior que se sentía diferente, una especie de calma que contrastaba con las horas agitadas en el hospital. Cada paciente atendido, cada palabra intercambiada con mis colegas, todo parecía llevarme inevitablemente al mismo pensamiento: Ronan.
Su nombre se repetía como un eco suave detrás de cada respiración. Desde que me dejó frente al hospital esa mañana, no había dej