Unos días después
En un cuarto oscuro, iluminado únicamente por una luz tenue, tres hombres se encuentran.
El mayor de ellos ocupa un Berger de cuero café reclinable.
El segundo, de cabellera negra está sentado en un sitial poltrona de terciopelo. Y el último, se mantiene en su silla de ruedas.
La atmósfera es similar a una escena sacada de una película de Gangster.
Los tres se miran intercaladamente, hasta que el hombre del Berger toma un puro entre sus dedos y lo enciende. Inhala el humo con