Una bonita guitarra me esperaba en casa, la tomé y de inmediato supe que sabía tocarla.
—Puedo tocarla —le dije con una sonrisa a Andrés mientras hacía sonar algunos acordes.
La imagen de él aplaudiendo y sonriendo en un lugar que parecía un bar, se me vino a la mente. Mi primer recuerdo. Quien estaba en frente mío me había ido a ver tocando en ese lugar.
Con dulzura le di un beso en forma de agradecimiento. Agradecí el recuerdo que había llegado a mí, ya que me hacía acercarme más a quien ten