—No me gustan los marcos, había pensado darte una sorpresa y cambiarlos. Lo siento, no pensé que te molestaría.
—No me molesta para nada, pero podrías haberme pedido ayuda.
Le sonreí, me acerqué a él y le di un beso.
—Voy a bañar a Alice.
—¿Me estás evadiendo? —preguntó con cara de confundido.
—¿Cómo se te ocurre? Estoy feliz por lo que hicimos hoy, y un poco cansada también, por eso quiero bañar a la bebé pronto. Para irnos a dormir.
—¿Y para que me modeles tus compras?
Nuevamente fingí u