A la semana siguiente decidimos ir al funeral de mi madre biológica, no estaba asistiendo a ese lugar precisamente por cariño, sino porque quería ver quienes irían a despedirse, y probablemente mi hermano podría aparecer en el lugar.
Nos hicimos cargo de todo, incluso de darle una sepultura digna. Después de todo, me gustara o no, ella era una parte de mi vida de la que no podría arrancar.
Solo estábamos Nicholas y yo, claramente era una mujer bien solitaria.
Una vez enterrada, mi esposo me dej