Capítulo 3:
Bruno.
—Llegó el día en que Bruno tenía que entrar a cuidarte, ya te habías cambiado de casa, así que muy nerviosos por lo que podía ocurrir, nos despedimos de quien te acompañaría en la que fue una pesadilla. Sabíamos que lo revisarían completamente antes de entrar, así que se fue a
ciegas. Amanda, solo tenía que hacer una cosa.
—¿Qué cosa?
—Aprovechar lo aprendido en tres años de estudio de
arquitectura, y hacer un plano de la casa.
—¿Estudió en la universidad? ¿Y cómo se supone