Sahar
Aunque estoy agotada, no consigo dormir, he estado observando a Ro como una acosadora. Me he aprendido cada parte de su rostro, lo he extrañado tanto que no quiero dejar de tocarlo para ver si es real que está aquí. Mas, me detengo para no despertarlo, se ve que está agotado por todo el proceso que ha tenido que enfrentar en la corte. El bebé se mueve y me siento incómoda, además de que tengo hambre. Por eso decido salir, ya ha amanecido, necesito comer y caminar un poco para pensar en es