No sabía cuántos años más debía esperar, pero todo se estaba volviendo asfixiante, profundamente deprimente. Tal vez esa fue la razón por la que Néstor encontró una novia y decidió seguir adelante.
Julian y Scarlet tuvieron dos hijos, uno de ocho años y otro de cinco. Kendra los adoraba y siempre los protegía en la escuela.
Eran un recordatorio constante de cómo pasaban los años. Trece años eran demasiados para esperar una cura, demasiados… y aun así no podía tirar del enchufe. Ese había sido