71. MI FIEL AMIGA.
Gracias por estar siempre conmigo.
SOFIA.
Mi cuerpo entra en modo relajación, por lo que mi respiración se vuelve lenta y al mismo tiempo que no puedo mantener los ojos abiertos. Me siento felizmente agotada. Mis párpados cada vez pesan más, aún así capto un movimiento en mi habitación, como una sombra, claro, es Naty, caminando sigilosa hacia mi cama y no tarda en colarse en ella y abrazarme. La risa se me desborda.
—Pensé que no vendrías —le digo—, ya me estaba quedando dormida.
—N