Mundo ficciónIniciar sesiónLuciana asintió obediente y concentró toda su atención en el hombre que tenía enfrente. «¿Qué es lo que tiene que decirme, señor Tommy?». No podía contener la curiosidad, ya que era sumamente extraño que Tommy Andreas la visitara en persona de esa manera.
El rostro de Tommy, que por lo general lucía sereno, mostraba esta vez una seriedad inusual.
—Luciana, hay algo que debes saber —decl







