Mundo ficciónIniciar sesión—Por favor, tome asiento, señor Russo —dijo el médico, invitándolo a sentarse tras ingresar al consultorio, el cual se encontraba bastante apartado del área de quirófanos.
Debido a su condición de detenido, dos oficiales de custodia lo seguían de cerca. Sin embargo, Dante no tenía la menor intención de causar problemas en el hospital. Lo único que ocupaba sus pensamientos era el estado de Marcella, el cua







