—Me levante viendo la luz del sol entrar por la ventana y me maraville al ver a la persona al lado mío. Su cara tan relaja y su respiración acompasada me reconfortaban y avergonzaban, pude notar las marcas en su cuerpo. Su piel tan blanca estaba llena de moretones, hematomas y chupetones, sus labios y ojos hinchados me decían que tan rudo fui con ella anoche. Me arrepentí de serlo, la escuche rogar y llorar, y al mismo tiempo la escuche gemir mi nombre incontables veces, me provocaba cada ciert