No tiene una buena cara, está furioso y si ha venido hasta aquí conduciendo como un poseso. Estoy seguro que tiene algo importante que decir, el problema son las dos patrullas que entran a la villa y se estacionan a solo unos metros de él.
—¡Señor por favor aléjese del vehículo! —dice un oficial saliendo de la patrulla con un arma eléctrica apuntando hacia él.
Kasper hace caso omiso caminando directamente hasta a mi, acomodándose la chaqueta gris que lleva puesta.
—Te diré dos cosas, la prim