No sé exactamente las malditas razones por las que terminé viniendo hasta la casa de Lazzarini. Todo es por Leila y sus palabras de arpia que me han tocado el hígado, ella ni siquiera tiene idea pero todo ese palabrerío de Lazzarini anunciando su boda en este evento me han arrastrado hasta aquí.
Tan rápido como se fue el Kasper gay, regreso y más gay que nunca. No estoy pensando con racionalidad. Debo pasar desapercibido, beber un poco, escucharé lo que sea ese cabron diga y me largo. No va a