Todo este circo que mis padres están haciendo para el cumpleaños de Gian me parece absurdo, por Dios, si es solo un niño de ocho años. No necesita este gran evento con flores, comida extravagante y alcohol. No debería de haber alcohol aquí. Es mi casa pero parece que soy uno mas de los invitados, no reconozco nada,
La cabeza me está doliendo y cada cabreo extra que estoy teniendo no esta ayudando para nada. Los últimos días han sido un infierno y todo ha comenzado desde el viaje a la Toscana.