Capítulo 89. Una mujer traicionera.
Leandro estaba en su despacho cuando el hombre que Genoveva había enviado para cumplir su orden llegó a la mansión de la familia Quintero Ovalles. Se presentó con una expresión grave, y Leandro lo miró con curiosidad.
—¿Qué ocurre?—preguntó Leandro.
El hombre cerró la puerta tras de sí y se acercó al esposo de la mujer con una mezcla de urgencia y cautela.
—Señor, necesito hablar con usted en privado —dijo el hombre, su tono apremiante.
Leandro lo miró con recelo, pero también con una crec