Capítulo 90. La confrontación.
Genoveva, por su parte, comenzó a dar órdenes desde su auto.
—Quiero que bloqueen todas las salidas principales de la ciudad. Si tiene a los niños, debe dirigirse a algún lugar seguro. ¡Encuéntrenlo antes de que se salga con la suya! —ordenó a sus hombres, su tono implacable.
Uno de ellos intentó razonar.
—Señora, tal vez deberíamos reconsiderar. Si seguimos con esto, podríamos llamar demasiado la atención.
Ella giró bruscamente hacia él, sus ojos brillaban con un peligro latente.