Capítulo 78. No me rendiré.
Mientras tanto, en la mansión de Lisandro, este intentaba concentrarse en su trabajo desde casa, pero la fatiga y la preocupación lo distraían constantemente. Su teléfono sonó, sobresaltándolo. Era el doctor.
"Señor Quintero, tenemos los resultados preliminares de sus análisis. Me gustaría que viniera a la clínica lo antes posible para discutirlos en persona."
El tono serio del médico hizo que Lisandro sintiera un nudo en el estómago.
—¿Es algo grave, doctor? —, preguntó, tratando de mantener